Desde su elección como convencional, el senador Osvaldo Sosa se dedicó de lleno a prepararse para tan importante evento, pero sin descuidar su tarea específica como legislador y responsable político de un norte que lo tuvo siempre como principal referente y por eso también le encomendó la tarea histórica de ser su vocero en la Convención Constituyente.
A partir del 13 de abril, Sosa se abocó a la conformación de un equipo de profesionales y representantes idóneos de los distintos pueblos, conocedores de la temática específica de una sociedad que requiere una atención especial, tanto por las características geográficas, como por la condiciones ambientales y la realidad social signada por una economía muchas veces condicionada por las normativas vigentes.
Ese equipo se dividió en grupos y pudo, en 90 días, armar una agenda con cuestiones puntuales para tener en cuenta a la hora del debate y para lo cual está dispuesto “a ser la voz del norte para incluir los temas que nos conciernen y hasta ahora fueron ignorados por quienes siempre miraron al sur”.
Le cupo a Sosa el rol histórico de presidir la sesión inaugural, algo paradójico, dado que él mismo había votado en contra de la convocatoria a la reforma.
De todas maneras confesó que le provocó “una tensión inicial que logró dominar a pesar de que el comienzo fue un tanto agitado”, no obstante aclaró que "estamos en la Convención y tenemos que buscar el diálogo porque el objetivo primordial ahora es lograr consensos que permitan discutir y aprobar los cambios necesarios, representando a todos los sectores de la comunidad”.
Coincidió con la postura de la oposición en cuanto a que "no se había consultado a los partidos y demás, pero ya estamos y hay que buscar acuerdos para poder construir".
Pero mientras la convención lo tiene como protagonista en la capital, su presencia en el territorio no se resintió y la Casa del Senado, en la cabecera departamental, sigue con su actividad a pleno.
Parte de su equipo sigue la rutina, tanto en la representación institucional como en la atención social con los temas urgentes y una presencia territorial que se mantiene intacta.
Sin duda que, más allá de los resultados, el senador Osvaldo Sosa ha transmitido confianza a través de su capacidad de gestión, con una trayectoria que lo hizo acreedor del respeto de sus pares y el reconocimiento de la gente que lo sigue considerando un digno representante capaz de convertir en hechos concretos sus principales inquietudes.
El grupo es consciente de que “forman parte de un engranaje donde cada diente tiene una misión que cumplir para que todo funcione como hasta ahora”.
“Habrá que esperar los resultados y eso es solo cuestión de tiempo”, señaló.